Mostrando entradas con la etiqueta relaciones humanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relaciones humanas. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de enero de 2013

ESPACIO DE REFLEXIÓN


Dar fruto, ser fruto

“Dar fruto” es un tema recurrente en el discurso de Jesús. Es aquello que define al discípulo: la persona que ha comprendido su mensaje se transforma en alguien que “da fruto”. Jesús, en el Evangelio de Mateo, durante su enfrentamiento final con los sumos sacerdotes y ancianos, después de explicar la parábola de la viña de la que los labradores quisieron apropiarse, pronuncia una frase impresionante: “Se os quitará a vosotros el Reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos” (Mt 21, 43).

Y al leerla unos debe interrogarse: ¿y qué son exactamente esos “frutos del Reino” que deberíamos dar si no queremos que se nos quite el Reino mismo? No deja de ser una frase curiosa. Meditándola, uno comprende que los frutos del Reino son y serán siempre, sencillamente, personas. Cada uno de nosotros. La viña que se nos confía a cada uno son los años, largos o cortos, de que disfrutamos en este mundo. El fruto somos nosotros mismos: el tipo de persona que decidimos ser. Más que pensar en realizar grandes hazañas o gestos o proezas se trata de cuidar nuestra propia actitud ante la vida, ante los demás, nuestra identidad. Por eso, quizá sería mejor hablar directamente de “ser fruto” que de “dar fruto”. Es bien sabido que las personas, como los frutos de la tierra, podemos ser insulsas, amargas, venenosas… o dulces, sabrosas y nutritivas. Dios nos llama a ser frutos que alimentan, porque nuestra tarea más importante, en esta vida, será siempre ayudar a otros a crecer (a la vez que permitimos que otros nos ayuden a crecer a nosotros).  
                                                                                                        Martí Colom

jueves, 6 de diciembre de 2012

ESPACIO DE REFLEXIÓN

El empeño más hermoso

Las relaciones humanas son a menudo complicadas y pueden acarrear muchos problemas: muchas veces nos darán dolores de cabeza… y de corazón. Sin embargo, ante las angustias que las relaciones humanas conllevan, la solución madura no es distanciarnos de los demás, sino aprender a manejar las relaciones, sabiendo que no hay en la vida empeño más hermoso y valioso que el empeño de trabar amistades profundas. La siguiente observación puede ser un buen estímulo para seguir en este empeño: mejor equivocarnos en cómo nos tratamos (ya nos pediremos después perdón tantas veces como sea necesario) que no equivocarnos porque no nos tratamos.
Mil veces alguien que se equivoca en su intento por querer (y nada más humano que dar pasos en falso en ese campo) que alguien que nunca se equivoca porque no nunca quiso a nadie.

Martí Colom

jueves, 15 de noviembre de 2012

RETIRO DE PAREJAS EN LA PARROQUIA “BEATO JUAN PABLO II” DE MILWAUKEE
Durante el fin de semana del 19, 20 y 21 de octubre se realizó un retiro en la parroquia Beato Juan Pablo II, en la ciudad de Milwaukee, EE.UU. El retiro fue coordinado por el P. Javier Guativa, vicario de la parroquia y miembro de la CSP.  Durante el retiro se dieron distintas charlas con los objetivos de:
- Fortalecer y alimentar la vida matrimonial.
- Ayudar a vivir desde la fe los problemas y dificultades conyugales.
- Brindar elementos que puedan ayudar a las parejas en la educación de sus hijos e hijas.
- Ayudar a las parejas a vivir su vocación de laicos en medio del mundo y de la realidad social que les toca vivir.
El retiro también sirvió para fomentar la convivencia entre distintas parejas de la parroquia, mediante cenas celebrativas y momentos de diversión.