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domingo, 20 de marzo de 2016

ESPACIO DE REFLEXIÓN

DOMINGO DE RAMOS: EL FRACASO DE LA NO-VIOLENCIA, UN RETO PARA HOY

Martí Colom

Con la fiesta del Domingo de Ramos damos hoy inicio a las celebraciones de Semana Santa. Conocemos de sobra la historia y su desenlace, y sin embargo, la fuerza de los textos y de las diversas liturgias de estos días nos llevará un año más a vivir una sucesión de sentimientos intensos y a menudo contradictorios, un auténtico tobogán emocional, sobre todo durante el Triduo Pascual: de la calidez entrañable que transmite la imagen del grupo de hermanos reunidos festivamente el jueves por la noche al respeto impresionante que nos causa contemplar, al final de aquella cena, el gesto sencillo y a la vez potente de Jesús, arrodillado, lavando los pies de sus discípulos; de la angustia que experimentamos al ver su soledad en Getsemaní a la frustración que provoca su arresto; del dolor causado por la fractura de lealtad entre maestro y discípulos (“todos lo abandonaron”, nos dirá el evangelista) a la indignación por el cinismo y la mezquindad de sus acusadores; de la tristeza por su ejecución atroz a la euforia de una resurrección que da sentido a toda la trama cuando ésta ya parecía irreversiblemente concluida. Las liturgias nos recordarán que nuestra fe no es un frío ejercicio intelectual, sino que más bien empieza con el estremecimiento que deja en nosotros este relato formidable, a partir del cual, entonces, elaboramos nuestra reflexión teológica.

miércoles, 10 de febrero de 2016

ESPACIO DE REFLEXIÓN

LA GEOGRAFÍA DE LA CUARESMA

Esteve Redolad

“Darle prioridad al tiempo es ocuparse de iniciar procesos más que de poseer espacios. El tiempo rige los espacios, los ilumina y los transforma en eslabones de una cadena en constante crecimiento, sin caminos de retorno. Se trata de privilegiar las acciones que generan dinamismos nuevos en la sociedad e involucran a otras personas y grupos que las desarrollarán, hasta que fructifiquen en importantes acontecimientos históricos...” (EG 223)

El Papa Francisco ha hablado en varias ocasiones de la primacía del tiempo sobre el espacio. El tiempo es dinámico, es cambio. El espacio, en cambio, es estático, estancado y permanente. El tiempo denota siempre un proceso optimista, mientras que el espacio simboliza inmovilismo, y puede adquirir un tono más pesimista.

miércoles, 27 de enero de 2016

ESPACIO DE REFLEXIÓN

146 de 148 (A LA COLA DE LA EDUCACIÓN)

Esteve Redolad

Con cada curso escolar en la República Dominicana comienza un año más de ilusiones, y también de retos, no sólo para los estudiantes sino también para sus maestros. Y se reinicia también una vez más, el debate sobre la educación en el país.

Un dato tristemente significativo nos sirve para contribuir a este debate. El pasado 29 de julio de 2015 en el periódico dominicano Hoy aparecía la noticia: el país se encuentra en la posición 146 de 148 países en la calidad de educación primaria. El artículo no precisa cuáles son los 148 países, pero imaginamos que no estamos hablando de América Latina (46 países), sino de los casi 200 países en el mundo, donde 148 serán los que ofrecen datos estadísticos en referencia a este tema.

miércoles, 6 de enero de 2016

ESPACIO DE REFLEXIÓN

LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

Javier Guativa

La fiesta de la Epifanía es fiesta de luz: “¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!” (Is 60,1). Con estas palabras del profeta Isaías, la Iglesia presenta el contenido de la fiesta.

Mateo es el único evangelista que nos cuenta el episodio de los magos que llegan a ver al recién nacido. Su relato de losmagos” tiene como objetivo mostrar que Jesús es, en efecto, el Mesías prometido, pues en Él se cumple cuanto los profetas anunciaron sobre los gentiles peregrinando a Jerusalén (Is 60,6; Sal 72, 10+), y así hacer ver que Dios ha traspasado su bendición y los privilegios del Israel histórico a la Iglesia, mayoritariamente gentil. Es en este contexto que Mateo escribió el relato de los magos.
Aprovechemos el episodio de Mateo que leemos en esta fiesta para ver cómo podemos llevar a la práctica estas palabras en nuestro día a día, para que esta fiesta de la luz ilumine nuestro caminar, al igual que iluminó el camino de los magos desde oriente hasta Belén.

jueves, 31 de diciembre de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

UN "SELFIE" CON UNA "CELEBRITY"

Dolores Puértolas

Empiezo estas líneas usando un par de anglicismos: todos sabemos ya lo que son un “selfie” (tomarse una foto uno mismo con el teléfono móvil) y una “celebrity” (una persona famosa).

Dice el sociólogo Neil Postman[i], recogiendo algo muchas veces ya señalado, que la cultura actual es una cultura de la imagen (o de la televisión), en contraposición a la cultura precedente, que era del libro y de la lectura (o de la imprenta). Y ciertamente, la imagen domina en este siglo XXI muy por encima del texto escrito. Larga sería la lista de autores que han mencionado este cambio de paradigma.

viernes, 25 de diciembre de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

LA ESTRELLA DE LA ESPERANZA

Michael Wolfe

Todos conocemos bien la tradición del viaje de José y María a Belén para inscribirse en el censo, promulgado por el emperador Augusto, y que fue allí en donde nació Jesús (Lucas 2, 1-7). Hoy en día, al visitar la ciudad de Belén, se puede ir a la Iglesia de la Natividad, construida sobre la gruta que tradicionalmente se conoce como el lugar de nacimiento de Jesús. Ahí, en el suelo está una estrella de plata marcando este mismo lugar.

La práctica piadosa dentro de la Iglesia de la Natividad es arrodillarse para besar la estrella; pero para llegar a ella, hay que agacharse ya que el techo de la gruta es muy bajo. Por supuesto, esto no sólo se presta para tener un acercamiento reverente en el sitio, sino que sirve también para recordarnos que si los visitantes tienen que inclinarse para entrar, ¡cuánto más se rebajó el Hijo haciéndose humilde de esta manera!

domingo, 29 de noviembre de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

UN ADVIENTO SIN CEGUERA

Martí Colom
 
Hoy iniciamos el Adviento, y una mirada a las lecturas de este primer domingo nos puede ayudar a enfocar y a vivir de manera fructífera el tiempo de preparación para la Navidad que ahora empezamos.

Tenemos, por un lado, la voz optimista y confiada de Jeremías: «Mirad que llegan los días en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel… en aquellos días suscitaré a David un vástago que hará justicia… en aquellos días se salvará Judá y en Jerusalén vivirán tranquilos». Por otro lado Jesús también asegura, en consonancia con el profeta, que «se acerca vuestra liberación», pero su mensaje es más matizado, pues antepone a esta promesa final una advertencia inquietante, de resonancias apocalípticas: «Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes… los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo». Jesús, más realista y sobrio que Jeremías, quiere ser quizá más honrado con aquellos que le escuchamos, y nos dice: “sí llegará la paz, y es cierto que los que buscan la justicia no quedarán defraudados… pero ¡ojo!, primero habrá pruebas, conflictos, angustia y sufrimiento”. El Adviento no es, en otras palabras, un tiempo de baja intensidad, huérfano de preocupaciones, durante el cual lo único que se nos pide es que decoremos nuestros hogares con pesebres, árboles y ornamentos navideños mientras esperamos la noche del 24 de diciembre al son de villancicos, pretendiendo que vivimos en un mundo sin dolor. El nacimiento ya próximo del Príncipe de la Paz no significa la desaparición mágica de toda violencia. El niño, de hecho, nace cada año en un mundo herido por ella.

martes, 20 de octubre de 2015

INMOVILISMO, CAMBIO Y EVANGELIO

Martí Colom

Decía el hermano Roger Schutz, fundador de la Comunidad de Taizé, que «Dios nunca condena a nadie al inmovilismo»[1]. Hermosa frase de alguien que entendió que las personas estamos hechas para avanzar y caminar, de alguien que quiso vivir en la desinstalación permanente y a quien siempre preocupó (tanto en individuos como en instituciones) la falta de horizontes.


Una paradoja de nuestro tiempo, de la época en que vivimos, es que combina cambios rapidísimos y aceleración constante en la superficie con un profundo inmovilismo de fondo. La tecnología a la que tenemos acceso evoluciona a tal velocidad que a veces es difícil seguirle el ritmo: lo que hace apenas unos años era impensable se convierte en habitual, y pronto caduca para dar paso a nuevos avances que invaden nuestras vidas y nos permiten, entre otras cosas, comunicarnos de formas nuevas, más rápidas y más precisas. Vivimos en la “desinstalación permanente” de nuestros hábitos cotidianos, pues las costumbres de hace muy poco (cómo compartíamos información, cómo accedíamos a ella, cómo comprábamos un libro o un billete de tren, cómo aprendíamos un idioma, cómo tomábamos notas de una reunión…) han sido radicalmente transformadas por nuevos medios, que han modificado hasta la manera misma en que nos relacionamos. Y sin embargo, sería un error asumir que dicha aceleración constante nos hace inmunes al inmovilismo: pues, como decíamos, se trata de una transformación superficial, de lo externo, de “la corteza” de nuestras vidas, que es perfectamente posible gestionar sin que el fondo, nuestra sustancia, cambie ni un ápice.

lunes, 28 de septiembre de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

“TRANSFORMERS”: MUJERES Y HOMBRES EN TRANSFORMACIÓN


Dolores Puértolas



No hay ni el dramatismo ni ciertamente la espectacularidad de las mutaciones mecánicas de los Transformers en las famosas películas que llevan este título, pero no hay duda de que nuestras vidas son una transformación constante: desde que nacemos hasta que morimos se transforma cada célula de nuestro cuerpo, crecemos, engordamos, adelgazamos, envejecemos... y también se transforman nuestro pensamiento, nuestros sentimientos, nuestro actuar, nuestra forma de ver la vida. Lo mismo ocurre con las culturas. Si bien nos esforzamos por preservar todo lo valioso que hay en ellas, lo queramos o no, las culturas se encuentran también en constante transformación. Como ejemplo, un par de pequeñas iniciativas de la Parroquia de Sabana Yegua, en el suroeste de la República Dominicana, donde trabajamos.

La más reciente es la campaña “Creando cultura de la limpieza”, iniciada por la Pastoral Juvenil y que pretende fomentar, a través de repartir cubos de basuras en puntos estratégicos de los pueblos y también de la limpieza de una playa local, la noción de que la basura se tiene que tirar al zafacón. Se trata de que la gente se vaya concienciando hasta que haya una transformación real de los hábitos, para que el cuidado y la limpieza de las calles de nuestros pueblos en la República Dominicana sea parte de la cultura de todos.


La otra iniciativa transformadora es la red de mini-bibliotecas de la que ya hemos hablado en este blog en más de una ocasión. También se trata de transformar la cultura promoviendo el hábito de lectura sobre todo en los más pequeños: aunque no cabe duda que una minoría de población más cultivada tiene esta afición, la mayor parte de los adultos y niños no dedican apenas tiempo a la lectura (de hecho muchos no tienen casi libros en sus casas). El objetivo es que leer sea una actividad cotidiana, parte de la cultura con la que crecerán los niños. 


Si somos mujeres y hombres en constante transformación, aceptemos el desafío de toda transformación cultural que nos lleve a una vida más digna y más plena. ¡Vale la pena!

martes, 8 de septiembre de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

LA MIRADA DE JESÚS

Pablo Cirujeda

El evangelista Marcos nos describe el encuentro de Jesús con un hombre rico, quien le pregunta por el camino hacia la vida definitiva, con estas palabras: “Jesús se le quedó mirando y le mostró su amor diciéndole: Una cosa de falta: ve a vender todo lo que tienes y dáselo a los pobres, que tendrás en Dios tu riqueza; y anda, ven y sígueme.” (Marcos 10, 21). Jesús mira al hombre con amor, con una mirada transformadora, y es entonces capaz de ver, no tanto lo que tiene, sino lo que falta; no tanto quién es en ese momento, sino quién pudiera llegar a ser.

La mirada de Jesús es una mirada optimista, que revela el potencial de la persona, viendo más allá de sus circunstancias presentes. Esa misma mirada se repite varias veces en el evangelio de Marcos: Jesús mira a un leproso, pero ve a un hombre que puede sanar; mira a una niña aparentemente muerta, pero ve a una muchacha que puede recobrar la salud; mira a un paralítico, y ve a un hombre que puede volver a caminar. Finalmente, Jesús “paseando la mirada por los que estaban sentados en corro en torno a él” es capaz de ver a una nueva familia en un grupo de personas donde de entrada no hay relaciones de parentesco, ni de clase social, ni otros elementos de afinidad (Marcos 3, 34-35).

domingo, 30 de agosto de 2015

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

El Papa Francisco ha instituido el 1 de septiembre como Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Se une así a la Iglesia Ortodoxa en oración por el futuro de la naturaleza y todo lo que en ella habita. En línea con su última Encíclica Laudato Si´, sobre el cuidado de la casa común, el Papa nos invita a sumarnos de manera consciente y activa a la protección de la madre tierra. Con la Encíclica se adhiere a la preocupación de grupos ecologistas, investigadores y diversos colectivos por nuestro medio ambiente, tan degradado y amenazado.

Es un buen momento para revisar nuestras convicciones y nuestro actuar frente a esta degradación. ¿Somos conscientes de las prácticas y políticas nocivas para el medio ambiente? ¿Podemos activar nuestro compromiso para transformar de algún modo esta situación? ¿Podemos cambiar rutinas personales? Reducir el consumo de agua o el consumo de energía, usar transporte público o compartir medios privados de transporte, aprovechar los alimentos, reciclar... En el fondo todos sabemos que algunos de nuestros hábitos pueden cambiar para ser más coherentes con el deseo de un medio ambiente sostenible.

lunes, 17 de agosto de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

EL DISCURSO DEL PAN DE VIDA (y II)

Martí Colom

«¿No es éste Jesús?»

Siguiendo con la reflexión iniciada en un escrito previo, publicado hace algunos días, continuamos meditando sobre el discurso del pan de vida, que ocupa gran parte del capítulo 6 del Evangelio de Juan, y que en estas últimas semanas hemos escuchado en las misas del domingo.

En el versículo 6,42 se nos explica que una de las resistencias que encontró Jesús por parte de aquellos a quienes anunciaba la Buena Noticia se fundamentó ni más ni menos que en su cercanía. Él se identificó como pan del cielo, y ellos respondieron murmurando: «―Pero ¿no es éste Jesús, el hijo de José, de quien nosotros conocemos el padre y la madre?»

jueves, 13 de agosto de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

EL DISCURSO DEL PAN DE VIDA (I)

Martí Colom

El alimento que perdura

En las misas dominicales de las últimas semanas hemos venido escuchando el llamado discurso sobre el pan de vida, en el que Jesús insiste, una y otra vez, en que él es alimento para todos: se trata de una larga sección del Evangelio de Juan que empieza después de la escena en que Jesús da de comer a una multitud con cinco panes y dos peces (Jn 6,1-15) y ocupa el resto del capítulo sexto, hasta su final (6,71).

Quisiéramos detenernos a meditar sobre un par de momentos de dicha sección. El primero lo encontramos en Jn 6,27, cuando el día siguiente a la multiplicación de los panes y los peces, Jesús se dirige a la misma multitud y les dice: «Trabajad, no por el alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para siempre».

lunes, 13 de julio de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

INMIGRACIÓN: EL BOTE SALVAVIDAS O LA ALDEA GLOBAL
Esteve Redolad
Recientemente la República Dominicana ha ocupado algunos (no muchos) titulares de la prensa internacional por la planeada deportación de inmigrantes indocumentados de Haití. Con ella se abre de nuevo el debate sobre inmigración, protección de fronteras, derechos humanos, racismo e intolerancia. El tema es complejo, y obviamente afecta no solo a la RD sino a muchos otros países de todo el mundo.
En líneas generales existen dos enfoques sobre este problema. Por un lado los que reticentes al movimiento migratorio enfatizan el respeto a la legalidad, la soberanía nacional y el desequilibrio social y económico que representa la inmigración. Por otro lado los que defienden los derechos humanos, la integración social y cultural y la solidaridad.

lunes, 1 de junio de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

TIEMPO DE PENTECOSTÉS: LA FIESTA DE LA UNIVERSALIDAD

Esteve Redolad

«Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente (…) se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras (…). Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma (…) preguntaban: -No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los olmos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua». (Hch 2,1-11).

La fiesta de Pentecostés, como muestran las frases marcadas en cursiva en esta cita, es la fiesta de la comunicación, es la fiesta en la que celebramos que los seres humanos somos capaces de comunicarnos de forma enriquecedora y fructífera, superando diferencias lingüísticas y culturales. A pesar de vivir en plena globalización y en la llamada era de las comunicaciones, la capacidad universalista a la que apunta la fiesta hoy tiene, en pleno siglo XXI, tintes de reto. Una pequeña pincelada histórica nos puede ayudar a averiguar el porqué.    

Una de las grandes conquistas de la que se jactaban los padres de la Ilustración en el siglo XVIII  fue la superación de las supersticiones religiosas y los abusos sociales del ancien régime. El hombre, dirían ellos, había encontrado en la razón un nuevo referente universal desde donde explicarse a sí mismo, sin necesidad de Dios ni de la religión. Así pues, desde la razón nació el concepto de los derechos universales del ser humano, la lucha contra privilegios de cualquier índole (religioso, político o social) y la defensa de los valores democráticos. La diosa razón, como fue bautizada, pasó a ocupar el altar de la modernidad y con ella los ya conocidos ideales de igualdad, libertad y fraternidad. Sin embargo las pretensiones igualitaristas y universalistas de la Ilustración pronto se pusieron en tela de juicio.     

El Despotismo Ilustrado, el Romanticismo y los sentimientos nacionales, juntos con la  expansión colonial del siglo XIX, hicieron tambalear los axiomas universales del racionalismo. El discurso sobre el mundo y sobre el hombre, ambos cada vez más estudiados y conocidos, era sospechoso porque tenía un carácter exclusivamente occidental. Con las primeras independencias de las colonias, se oían (e interpretaban) las voces de las sociedades y culturas  de Asia, América y África que relativizaban (y cuestionaban) los valores racionalistas surgidos en Europa.

Los valores occidentales ilustrados, sus ideales políticos y filosóficos eran paulatinamente destronados de su pretendida universalidad y en su lugar iban apareciendo nuevas nociones filosóficas que reclamarían su espacio.

Ya a principios del siglo XX surgen los primeros filósofos del lenguaje, y con ellos, el lenguaje entendido no solo como transmisor sino también como creador y posibilitador de pensamiento e identidad.

El lenguaje, y con él la cultura o la nación, se convierte en el sistema de referencia desde donde cada pueblo y cada cultura se traza su propio entendimiento de sí mismo y el de los demás. Con el surgimiento de estos nuevos conceptos nace una nueva revalorización de nociones como el carácter nacional, o la cultura, y en su versión radical, el determinismo cultural o la concepción idealista y estática de la cultura.

Así como la noción central de Dios fue substituida por la razón, y ésta a su vez por la concepción del  lenguaje (o cultura) como sistema de referencia primado e inamovible, hoy también la identidad cultural o nacional puede empezar a cuestionarse.

En plena globalización e inmersos de lleno en la revolución tecnológica, los valores culturales todavía venerados están cada vez más difuminados por la mezcla imparable de grupos, culturas, creencias, experiencias y personas que nuestro mundo experimenta. Estamos en el periodo con más inmigración de la historia. Somos más inmigrantes en proporción a la población, más personas viajan y más lejos, más a menudo y durante más tiempo. Las culturas están destinadas a ser más abiertas y a ser menos longevas que en un pasado no muy lejano. El mestizaje racial y cultural es irrefrenable. En pleno siglo XXI, con una volatilidad cultural creciente, defender la cultura como paradigma o como sistema de referencia inmutable será cada vez más insostenible.

Quizás no exista paradigma teórico o filosófico que nos indique un nuevo valor universal que defina al ser humano más allá del lenguaje o de su particular paradigma cultural. Durante las últimas tres centurias el principio universal se desplazó desde la divinidad a la razón y de ésta al principio más rico pero igualmente rígido de cultura (o nación o lenguaje). Pero parece que la cultura no es el fin de la pregunta sobre la identidad humana. Quizá la búsqueda universal sobre el hombre no tiene que venir del mundo de las ideas sino del mundo de la experiencia. Desde la experiencia sabemos que por muy difícil que resulte, siempre es posible la comunicación con cualquier persona de cualquier punto del planeta; la capacidad de enternecerse con una sonrisa o de angustiarse con un llanto; la capacidad de entender el sufrimiento de otros y solidarizarse con desconocidos. Esta capacidad, esta experiencia, difícil de definir desde la filosofía, es la que narra el pasaje de la experiencia de Pentecostés, la experiencia del Espíritu, la experiencia de entender y hacerse entender; la experiencia de superar las diferencias culturales, religiosas, lingüistas, históricas, sociales, económicas, y que hace posible que individuos de dos mundos distintos puedan comunicarse y amarse.

En plena postmodernidad (desde la absolutización de lo relativo) es difícil hablar de experiencias universales sin ser tachados de imperialistas culturales o conquistadores ideológicos. Quizás mejor no nos entretengamos en hablar de ello, sino que vivamos (desde el privilegiado momento histórico en el que las experiencias de diversidad son ya ineludibles) un Pentecostés en el que aquellos que la época de la absolutización de la cultura convirtió, por hablar una lengua distinta,  en “los distintos, los otros y los extraños”, se conviertan en iguales, personas con las cuales podamos comunicarnos y en quien sepamos reconocernos. 


lunes, 18 de mayo de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

DRAMAS DE RAÍCES HONDAS REQUIEREN SOLUCIONES A LARGO PLAZO

Martí Colom

Cuando estallan conflictos, ya sea a gran escala, entre grupos sociales, étnicos o religiosos o entre individuos en una relación interpersonal, es lógico que se quieran buscar soluciones rápidas que atajen sin demora la violencia y reestablezcan la paz. El problema es que tales soluciones, que a menudo ni siquiera existirán, cuando se puedan implementar serán provisionales, parciales y deficientes: porque los conflictos suelen tener raíces muy hondas, y requieren por lo tanto remedios a muy largo plazo.


La perspectiva histórica nos ayuda a ver eso: que para comprender un brote de violencia casi siempre hay que hurgar en un pasado a veces muy remoto, y reconstruir años, décadas o incluso siglos de tensiones acumuladas, cocinadas a fuego lento, para ver exactamente lo que alimenta el conflicto presente. Las personas solo somos plenamente comprensibles desde la observación de muy largos recorridos individuales y grupales. Es por eso que no hay soluciones fáciles e inmediatas para la violencia, y que el trabajo de construir una paz sólida es lento y requiere mucha paciencia.

jueves, 7 de mayo de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

LA CIZAÑA

Martí Colom

La parábola evangélica del campo en el que crecen juntos trigo y cizaña (Mt 13,24-30) es muy sutil. Es, en primer lugar, una parábola pacifista: viene a decir que las soluciones violentas (la de los sirvientes que quisieran ir rápidamente a arrancar la cizaña) nunca son verdaderas soluciones y crean mayores males, destruyendo lo bueno e inocente junto con el mal. También indica la parábola algo importante sobre el enemigo, el adversario que sembró la cizaña: y es que éste no tiene campo propio. El mal, en efecto, no tiene su proyecto, su único proyecto es destruir la obra de Dios.

lunes, 13 de abril de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

«HAY MÁS DICHA EN DAR QUE EN RECIBIR»: UNA VENTANA A NUESTRA INTERIORIDAD

Martí Colom

Sería interesante pararnos a meditar un poco sobre la profundidad de la frase «hay más dicha en dar que en recibir», que Pablo pone en boca de Jesús en Hechos 20,35. Siempre me ha parecido sugerente notar que no es un texto de naturaleza moral sino puramente descriptiva: es decir, siguiendo el mejor estilo de los evangelios, que a menudo rehúyen el mandato ético explícito a favor de la consideración prudente de aquello que conviene a la persona, esta frase tampoco es un “mandamiento de la generosidad” (algo así como «tienes que compartir tus bienes con tu hermano para ser una persona recta y agradar a Dios», por ejemplo) sino la constatación realista, fruto de la observación, de que la generosidad produce alegría.

domingo, 5 de abril de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

PASCUA 2015. LAS MUJERES, LA ROCA, EL CAMINO
(Y UN FRASCO CON AROMAS)

Martí Colom

Camino del sepulcro, alumbradas por las primeras luces del alba del domingo, las tres mujeres se preguntaban quién haría rodar la enorme piedra que hacía de puerta a la tumba.

Y sin embargo, seguían andando.

Llevaban un frasco con aromas para embalsamar el cuerpo de Jesús. Sabían que entre ellas y el difunto se levantaba una roca monumental.

Pero caminaban.

Hubiesen podido quedarse en la ciudad, afligidas, resignadas, diciéndose sensatamente: «Sería hermoso ungir su cuerpo, pero es inútil que vayamos: una piedra tremenda obstruye el paso y nos impide llegar a él. Quedémonos aquí, lloremos». No lo hicieron: clareó la aurora y salieron de la ciudad, camino al sepulcro. A pesar de la piedra.

No eran ni más listas ni más espiritualmente perspicaces que el resto de los discípulos. Todos habían escuchado de labios de Jesús los anuncios de su resurrección, pero ellas cargaban fragancias destinadas a un muerto. Más listas no, ni más santas: quizá le amaban un poco más. Y quizá por eso andaban. Empujadas por un instinto inarticulado, mezcla de cariño, de esperanza y de duda.

«¿Qué haremos con la roca?»

Trepaban por el sendero polvoriento sabiendo que iban hacia una losa descomunal que no podrían mover, pero andaban.

Quizá es lo único que podían hacer. Quietas en la ciudad se hubiesen muerto de pena. Tenían más dudas que certezas, pero de algún modo entendieron que siempre es mejor caminar entre dudas que optar de antemano por no dar el primer paso. La roca no les mató el deseo.

Y porque fueron al sepulcro, vacilantes, a buscar a un muerto, pudieron ver la piedra corrida: y fueron las primeras en oír, de labios de aquel hombre joven, que el maestro vivía y vive. La Pascua de Jesús brotó en su corazón.

Apuesto que cuando se fueron, enamoradas de la vida, dejaron olvidado en el polvo el frasco de aromas. Quizá quedó medio enterrado, inútil y absurdo, al pie de la inmensa roca.

viernes, 13 de marzo de 2015

ESPACIO DE REFLEXIÓN

DE LAS CENIZAS A LA ALEGRÍA DE LA RESURRECCIÓN

Javier Guativa

Estamos a poco tiempo de la Pascua. Ya se acerca el domingo de Ramos, la puerta de la Semana Santa. Al acercarnos al final de la Cuaresma es bueno repasar lo que han significado estos días para cada uno de nosotros y recordarnos que la Cuaresma no es un tiempo litúrgico aislado, sino que está íntimamente ligado a la celebración de la Pascua de resurrección. Todos sabemos que las grandes fiestas se preparan con tiempo, disponiendo nuestro corazón para celebrarlas con alegría, y para llegar a la alegría festiva de la Pascua también necesitamos prepararnos a través del descubrimiento y crecimiento de uno mismo, con paciencia.

Para muchos la Cuaresma no es su tiempo preferido, quizá porque desde la imposición de las cenizas, que nos recuerdan nuestra muerte, hasta palabras como “sacrificio”, “disciplina” y “ayuno” que se repiten en las lecturas, se nos sugiere que estamos en un tiempo centrado en el dolor, en lugar  de ver en él una oportunidad de crecimiento. Muy pocas veces pensamos que  la Cuaresma es una segunda oportunidad anual que tenemos para ver si nuestros valores y prioridades están en línea con los deseos de Dios para nosotros.